domingo, 30 de octubre de 2011

Teoría sobre el Desarrollo Humano

La psicología del desarrollo es una rama de la psicología que estudia los cambios conductuales y psicológicos de las personas, durante el periodo que se extiende desde su concepción hasta su muerte, y en todo tipo de ambientes, tratando de describirlo y explicarlo en relación con el propio sujeto, así como en relación con las diferencias que existen entre ellos; a fin de poder llegar a predecir los comportamientos y, como dirían los teóricos del ciclo vital, "optimizar el desarrollo".

La teoría del desarrollo humano supone tres tareas:
1. Describir los cambios en una o más áreas de conducta o de actividad psicológica. 
2. Describir los cambios en relación con las otras áreas de conducta o actividad psicológica. 
Explicar el curso del desarrollo que se ha descrito. 
3. La solución que se puede plantear para cada una de estas tareas pueden producir un resultado final, es decir, una teoría.

Como teóricos del Desarrollo Humano tenemos a: Freud, Klein, Erickson y Piaget.



Sigmun Feud y su teoría psicosexual. Freud el pensaba que los primeros años de vida son decisivos en la formación de la personalidad, a medida que los niños desarrollan conflictos entre sus impulsos biológicos innatos relacionados con la sexualidad y las restricciones de la sociedad. Según Freud, estos conflictos se presentan en etapas invariables del desarrollo psicosexual.

Según la Teoría Psicosexual, tres son los componentes de la personalidad:

Ello:
Se considera como la fuente de motivos y deseos; mediante él se satisface el principio del placer.

Yo:
Representa la razón o el sentido común. Se rige por el principio de la realidad, mediante el cual se puede equilibrar la personalidad.

Súper yo:
Incluye la conciencia e incorpora sistemas de valores y deberes aprobados por la sociedad.



El psicoanálisis freudiano distingue cinco etapas del desarrollo humano:
Etapa oral (del nacimiento a los 12 ó 18 meses) Donde la principal fuente de placer del bebé se orienta hacia las actividades de la boca, como chupar y comer.

Etapa anal (de los 12 ó 18 meses a los 3 años) La retención y expulsión de sus heces produce placer en el niño. La zona de gratificación es la región anal.

Etapa fálica (de los 3 a los 6 años) Época del "romance familiar", el complejo de Edipo en los niños y el de Electra en las niñas. La zona de gratificación se desplaza hacia la región genital.

Etapa de latencia (de los 6 años a la pubertad) Etapa de transición hacia otras más difíciles. Los jóvenes comienzan a adoptar los roles de género y desarrollan el superego. Pueden socializarse, desarrollan habilidades y aprenden acerca de ellos mismos y de la sociedad.

Etapa genital (adolescencia y edad adulta) Los cambios fisiológicos de la pubertad realimentan la líbido, energía que estimula la sexualidad. Relaciones heterosexuales y exogámicas. Es la última etapa, antes de entrar a la edad adulta.







Melanie Klein. Desde la perspectiva psicoanalítica de Melanie Klein, el desarrollo personal se concibe como enriquecimiento de la personalidad que se refiere a la superación de etapas tempranas de la niñez (que pueden volver a surgir en la vida adulta), la superación de los conflictos que estas etapas conllevan, como la ansiedad, culpa, envidia y logro de la gratitud, alcanzar el equilibrio con el mundo psíquico interno y el mundo externo, y desarrollar la capacidad de disfrutar de las cosas y llevar relaciones gratificantes de amor con los otros. 

De estos estadios tempranos, dos son los que mayor importancia tienen en la vida según Klein. El primero es la posición esquizo-paranoide que se desarrolla durante los primeros 3 a 4 meses de vida. Según Klein los seres humanos poseemos dos instintos básicos, el de vida o amor y el de muerte u odio, debido a la lucha que se produce entre estos dos instintos y el sentimiento de ansiedad persecutoria que se produce en el niño, producto del miedo de que este impulso agresivo le cause daño, el niño lleva a cabo procesos de escisión, en que el odio y la ansiedad se proyectan hacia el primer objeto de relación que posee, que es el pecho de la madre, que pasaría a ser el pecho malo, y los sentimientos de amor se proyectan en el pecho gratificador bueno (Klein, M. 1988). Luego de esta proyección, el pecho bueno y el malo son introyectados en la psiquis del niño, por lo que el yo está muy poco integrado, pues posee contenidos separados. Esta proyección y posterior introyección colaboran a que la ansiedad persecutoria vaya disminuyendo, pues el niño se siente más seguro con un pecho bueno que lo ampare, pero a la vez tiene un pecho malo, que lo persigue y persiste el miedo a la aniquilación del yo. De esta intereacción entre los 4 - 6 meses se van integrando los impulsos, y la madre ya no es vista en forma escindida, sino que se incorpora como un objeto total, pasándose a la posición que Klein denomina depresiva, en la que debido a esta integración del objeto y el yo se experimenta culpa, pues el niño siente que el objeto amado ha sido dañado por sus propios impulsos agresivos; y por lo cual trata de reparar el objeto dañado. "El sentimiento de que el daño hecho al objeto amado tiene por causa los impulsos agresivos del sujeto, es para mí la esencia de la culpa. El impulso a anular o reparar este daño proviene de sentir que el sujeto mismo lo ha causado, o sea, de la culpa. Por consiguiente, la tendencia reparatoria puede ser considerada como consecuencia del sentimiento de culpa". (Klein, 1988. 45pp). 

En relación con la posición depresiva, según Klein, se establece el complejo de Edipo alrededor de los 2 años. La angustia y la culpa incrementarían la necesidad de la externalizar (proyectar) figuras malas y de internalizar (introyectar) figuras buenas; de lograr los deseos, el amor, los sentimientos de culpa y tendencias reparatorias a ciertos objetos y el odio y la angustia a otros, de encontrar en el mundo exterior representantes de las figuras internas, hechos que ocurren en el complejo edípico. (Klein, 1971). 

Luego del complejo de Edipo y la etapa de latencia, este interjuego de progresión, que está influido por la ansiedad, llega a dominar las tendencias genitales (Klein, 1988). A consecuencia de ello la capacidad para reparar aumenta y se alcanzan las sublimaciones genitales que en el caso de la mujer son la fertilidad, el poder de dar vida y por lo tanto recrear objeto perdidos y en el hombre el elemento de dar vida se haya vinculado con la fantasía de fertilizar a la madre dañada o destruida y así restaurarla. 

Según Klein el niño siente envidia del pecho, pues, aunque éste lo satisfaga, contiene todo lo que él desea y que le es negado, dejándose todo lo bueno para sí. Debido a esto el niño desea dañar el pecho materno y recobrar lo que es suyo. Si la envidia del pecho es muy fuerte el niño no podrá obtener gratificación, en cambio, si ésta es superada (lo que está dado en gran parte por factores constitucionales) el niño podrá obtener gratificación y experimentará gratitud, lo que es esencial para apreciar bondad en otros y en uno mismo y hace posible el sentimiento de unidad con otra persona, hecho esencial en toda amistad o relación amorosa feliz. 

El desarrollo personal estaría estrechamente vinculado con la gratitud, pues ésta permite desarrollar la generosidad que según Klein es la base para el enriquecimiento personal "la riqueza interna deriva de hacer asimilado el objeto bueno, de modo que el individuo se hace capaz de compartir sus dones con otros. Así es posible introyectar un mundo externo más propicio y como consecuencia se crea una sensación de enriquecimiento". (Klein, 1988. 194 pp). Sin esta gratitud el sentimiento de envidia, o sea haber dañado el objeto amado, destruye la confianza del individuo y la sinceridad de las relaciones y su propia capacidad de amor y ser bondadoso. 

Noción de sujeto propuesta por el modelo
Según la perspectiva de Klein el individuo es un ser que está constantemente en conflicto, pues debe a lo largo de toda su vida superar ciertos impulsos o sentimientos que son nocivos para su desarrollo, para así alcanzar la felicidad y equilibrio entre el mundo intrapsíquico y el mundo externo. 

Creo que la noción de Klein, sobre el individuo es bastante negativa, ya que considera que éste, incluso, en situaciones de ayuda social, está motivado por impulsos como la culpa..."Todas las formas de ayuda social se benefician con ese anhelo. En los casos extremos, los sentimientos de culpa impulsan a la gente hacia el total sacrificio de sí misma por una causa o por sus semejantes, y pueden conducir al fanatismo" (Klein, 1988. 263 pp). De modo que niega que ciertas conductas de ayuda sean desinteresadas y que se relacionan por un gusto personal o autorealización. 

A pesar de esta noción negativa, también atribuye características positivas al ser humano que le son innatas, como la capacidad de amar, que es por la cual el individuo debe luchar para que otros impulsos como lo es la envidia no interfieran con su desarrollo y así logre la felicidad.

Los factores que dan cuenta del cambio del desarrollo personal son la madurez emocional, o sea, que los sentimientos de pérdida o de algunas frustraciones pueden ser contrarrestados por sustitutos y el poder disfrutar del trabajo y los placeres que están a nuestro alcance, teniendo muchas posibilidades e intereses con los cuales hacerlo, lo que deviene del logro de experimentar la gratitud. 

La fortaleza del carácter es otro factor que da cuenta del cambio y se refiere a la capacidad del yo de desarrollar todas sus potencialidades. Esta fortaleza se logra cuando el niño (y también el adulto en sus otras relaciones) logra internalizar los aspectos buenos de la madre, de modo que dominen a los frustrantes, haciendo que ésta sea experimentda como una madre que guía, pero no domina, o sea que ama, lo que hace posible la paz interior, haciendo exitosas las relaciones primero con la madre y luego con las posteriores en la familia y otras en la vida adulta. 

La fuerza del carácter se manifiesta también en la comprensión, compasión, simpatía y tolerancia a los demás, o sea, en todos aquellos factores que nos hacen entablar relaciones estables y gratificantes con los demás. 

Otra manifestación es la equilibrada adaptación al mundo externo, de modo que no interfiera con la libertad de las emociones y pensamientos, lo que implica el poder tolerar emociones y pensamientos, o sea, poder tolerar emociones dolorosas y poder manejarlas, sin reprimir los conflictos, sino que enfrentándolos, para poder así disfrutar de las otras cosas como el trabajo, descanso y la relación con otras personas. (Klein, 1988). 









Erik Erikson. Su teoría explica todo el ciclo vital del desarrollo humano.
La vida tiene 8 etapas según la teoría de Erikson. Estas etapas son presentadas como un ciclo que tiene una evolución de acuerdo a la edad de la persona, y va de acuerdo a su maduración. Las primeras 4 etapas constituyen la base del sentimiento de identidad del niño que posteriormente se combinará con un sentimiento de estar "muy bien; de ser él mismo y de llegar a ser lo que otras personas esperen que llegue a ser".


I-CONFIANZA BÁSICA VERSUS DESCONFIANZA (8-18 Meses):
 Constituye la primera fase entre el nacimiento y los 18 meses aproximadamente. En ella se fundamenta todo el desarrollo posterior. La palabra confianza tiene varios sinónimos, familiaridad, seguridad, certidumbre, aplomo, entusiasmo protección.
La primera demostración de confianza  social en el recién nacido la constituye la facilidad con la que se alimenta, la profundidad del sueño, la relajación de sus intestinos. Ese rudimento sentimiento de confianza en el recién nacido exige una sensación de comodidad física y una experiencia mínima del temor o la incertidumbre  que producirá confianza hacia nuevas experiencias.
Las madres crean un sentimiento de confianza en sus niños mediante la combinación de sus propias cualidades con el cuidado sensitivo de las necesidades individuales del recién nacido, imprimiéndole un sentimiento firme de  auto confianza personal dentro del marco de sus estilo de vidacultural, esto configura la base para un sentido de identidad.
Para Erikson (1963), los padres no solo deben tener ciertas normas para guiar mediante la  prohibición y el permiso, sino que también debe estar en capacidad de inculcarle al niño una convicción profunda y casi somática de que existe un sentido en  lo que están haciendo. Un niño a esta edades no puede elegir que es lo mejor y por ello requiere la guía de sus padres, quienes dirán no cuando sea necesario. En este sentido, es necesario destacar que la calidad de la atención materna dependerá del apoyo que la madre o sustituto reciba de otros adultos en casa, de la existencia o no de un grupo familiar que ofrezca protección a esa madre, de sociedades que sostengan la estructura e importancia de la familia y finalmente de las tradiciones que confieran continuidad cultural a los sistemas de cuidado y educación.
Se logra un equilibrio, el niño desarrollara la virtud de la esperanza como una fuerte creencia que le dice que siempre habrá una solución al final del camino. Entonces habrá superado equilibradamente la primera etapa, esta habilidad será utilizada en el futuro ante situaciones de desilusión amorosa, en lo profesional y en muchos otros ámbitos de la vida.

II-AUTONOMÍA VERSUS VERGÜENZA  Y DUDA (18 mese a 3 años)

A medida que el niño crece comienza a darse cuenta de que la conducta en desarrollo es la suya propia. Entre los 18 meses y los 3 años, aproximadamente, quiere explorar el mundo y realizar nuevas proezas, incrementando su autonomía.


En estas edades se espera que el niño camine y comience a explorar su mundo. Muchas cosas llaman su atención y le invitan a tocar, conocer y buscar. Pero esta tarea no resulta tan sencilla, los padres y adultos que rodean al niño por lo general procuran evitarle peligros y le prohíben cosa; limitan y castigan lo que intentan hacer. La tendencia hacia el juego solitario o egocéntrico, el uso frecuente de la palabra mío, las dificultades que presenta el control de esfínteres a esta edad, pueden ser claros ejemplos de esa constante lucha por la autonomía.


En esta edad el niño intenta tomar posesión de las cosas con el fin de probarlas mediante una repetición hecha con un propósito determinado. Las experiencias de autonomía y libre elección han de ser guiadas gradual y correctamente. La firmeza del adulto debe proteger al niño de la anarquía de su sentido de discriminación hasta ahora poco ejercitado, de su capacidad para retener y soltar discrecionalmente.

Erikson señala que todas las pautas de crianza provocan cierto sentimiento de duda y vergüenza; lo que varia de una cultura a otra es a cuales conductas se le fijan valores positivos o negativos. Es interesante señalar que las pautas de restrinsiones, las frustraciones y los " NO" , si bien son de gran utilidad, necesitan ser usados de manera equilibrada.

Es muy importante encontrar un enlace que permita al niño desarrollar el autocontrol, así como la certeza de que él es capaz (fundamento de la autoestima). Otro ejercicio importante a esta edad es lograr al regulación de las funciones eliminatorias (Orina, heces) dejando de usar pañales. En esta ejercitación permanente participan los padres y la cultura dejando muy claro lo que se espera del niño. La maduración anal muscular inicia la experimentación de dos aspectos simultáneos de las modalidades sociales retener y soltar.

En ambas posibilidades retener o soltar, los conflictos básicos pueden desembocar al final en expectativas y actitudes benignas u hostiles. La vergüenza es una emoción poco estudiada por que en nuestra civilización se ve tempranamente absorbida por la culpa. La vergüenza según Erikson, supone que uno se encuentra totalmente expuesto y consiente de ser mirado, es decir, uno es visible y no esta listo (vestido a media) para ser visible, por ello el autor la asemeja a la rabia dirigida contra uno mismo.

La duda juega un papel importante en la toma de conciencia de tener una parte delantera y una trasera, especialmente un trasero. Un poco de vergüenza y duda no solo es inevitable, sino incluso bueno, sin ella desarrollaríamos lo que Erikson llamo Impulsividad, referida a desbocarse sin considerar los límites o consecuencias que puedan venir de esa acción. Pero demasiada vergüenza y duda provocan la denominada impulsividad, referida al sentimiento de que todo su ser esta envuelto en las tareas que realiza y por ellos deben ser sujetadas de manera correcta.

Si se logra un equilibrio apropiado de desarrolla la virtud de la voluntad o determinación, sentimiento que le hace repetirse a si mismo, puedo hacerlo y que resultara de gran utilidad para la vida futura si se mantiene de forma equilibrada.

III-INICIATIVA VERSUS CULPA (3-6 años)

El niño entre los 4 y los 6 años (etapa preescolar), avanza rápidamente hacia nuevas conquistas en esperas sociales y espaciales. El se encuentra en este momento lleno de energía y de ganas de hacer, colocando en esta acción todo su ser., imaginación e interés. Pone a prueba sus poderes, sus conocimientos y sus cualidades potenciales, inicia nuevas formas de conducta cuyos límites trascienden los de su persona y en algunas oportunidades producen resultados inesperados y desagradables, generando culpabilidad. Esta polaridad de la iniciativa en oposición a la  pasividad o la culpa por haber ido demasiado lejos, constituye el tema fundamental de esta etapa. Es así como el individuo se enfrenta a un crisis universal descrita por Erikson como al necesidad del niño de alejarse de un apago exclusivo con sus padres y entrar en el lento proceso de llegar a ser un padre portador de tradición.

Esta fase del desarrollo se caracteriza, de acuerdo con la teoría psicoanalítica, por las complicaciones edípicas. Para Erikson cuando el niño descubre que él es importante en el contexto de un grupo familiar y puede expresar un efecto intencional, es cuando se manifiestan estos movimientos libidinosos dirigidos hacia el sexo opuesto.

El juego constituye durante esta etapa el más indispensable y natural agente auto terapéutico debido a que permite al Yo elaborar situaciones no resueltas a través de la fantasía. Visto de esta manera, el juego representa la situación más adecuada para estudiar al niño. El juego se vincula con la experiencia de la vida que el niño intenta repetir, dominar o negar con el fin de organizar su mundo interior con relación al exterior. Jugar se convierte en un medio para razonar, compensar los sufrimientos por el Yo en cuanto a tiempo, espacio y realidad, preservando un cierto sentido de realidad por que tanto él como los demás, saben que se trata de un juego.

Demasiada iniciativa y poca culpa significan una tendencia  mal adaptativa, que Erikson llamo crueldad en la que la persona toma la iniciativa, tiene su plan en el terreno escolar, profesional, del amor y hasta político o  profesional, sin tomar en cuenta a quien necesita apacar o pisar para lograrlo. Los sentimientos de culpa son para los débiles, la forma extrema de crueldad es  la sociopatia.

Cuando la culpa es exagerada, Erikson la llama inhibición y se expresa en las personas que temen probar o intentar nuevas experiencias para no sentirse culpables. Erikson establece una relación entre el grado de iniciativa individual estimulada o permitida y el sistema económico de la comunidad.

 

IV-LABORIOSIDAD VERSUS INFERIORIDAD (6-12 años)


Entre los 6 y los 12 años, el individuo toma conciencia de la necesidad de destacarse, de hallar un lugar entre las personas de su misma edad; por lo tanto dirige sus energías hacia  los problemas sociales que pueden dominar con éxito. El ritmo de maduración física es más lento, como si fuera necesario consolidar lo que ya se ha adquirido. El desarrollo psicológico refleja una pauta similar. Este es el periodo de  latencia en el cual se invierte la energía libidinosa en desarrollar cualidades corporales, musculares y perspectivas, así como un creciente conocimiento del mundo que cada vez cobra mayor importancia.


El niño evita constantemente el fracaso a cualquier precio es por ello tan importante aprender lo que es el sentimiento de éxito, destacarse en cualquiera de sus hábitos, deportes rendimiento académico, artes escénicas manuales. Es a esta edad cuando aprendemos a ganar reconocimiento produciendo cosas demostrando nuestra habilidad para dedicarnos a tareas y actividades determinadas.

Desde la perspectiva de los adultos (padres, familiares o maestros) este periodo de la vida trae consigo grandes retos.

Por ello es sumamente importante revisar la cantidad de veces que limitamos la participación de los niños en actividades de investigación, búsqueda y reconstrucción de los conocimientos en el aula. Por otra parte, las relaciones con los progenitores así como con los demás adultos comienzan a establecer sobre una base más igualitaria. El peligro durante este estadio reside en un sentimiento de inadecuación e inferioridad.

En contraste una actitud demasiado laboriosa  puede conducir a  la tendencia maladaptiva de virtuosidad dirigida  presente en niños genios, atletas, actores y músicos. El lado opuesto posible es la inercia  presente en algunas personas que al encontrar una fuerte frustración en un área, por ejemplo los deportes nunca más vuelven a intentar incursionar en ella. Lo ideal seria llegar a un equilibrio entre la laboriosidad e inferioridad. Que cada quien  se sienta capaz de emprender cosas pero conservando ciertos grados de humildad; de ser así se habrá alcanzado al virtud  llamada competencia.

 

V-IDENTIDAD VERSUS DIFUSIÓN DE ROLES (12-20 años)

Todas las etapas descritas por Erikson resultan interesantes para el futuro educador, pero esta es quizás, la que abre la puerta hacia la comprensión de la vivencia cotidiana en dos vertientes posibles, una dirigida hacia adentro, ¿Cómo soy?  Y otra hacia afuera ¿Cómo serán mis alumnos? La quinta etapa comienza en la pubertad y finaliza con la adolescencia entre los 250-25 años.

Esta fase fue la que más intereso a Erikson, quien tomo como base su experiencia personal además de la observación de jóvenes y comunidades indígenas en los Estados Unidos, para elaborar su teoría del  estado relacionado con la adolescencia. Con la juventud se inicia la adquisición  de un sentido de identidad.

Erikson señala que los conflictos del adolescente se enmarcan en la sociedad y cultura donde se desenvuelve. Identidad por tanto significa saber quienes  somos y como encajamos en el resto de la sociedad. El desarrollo exitoso de la identidad requiere que tomemos todo cuanto hemos aprendido acerca de la vida y de nosotros mismos y lo moldeemos en un auto imagen unificada que además sea significativa para la comunidad. La experimentación sin consecuencias facilita el desarrollo de un concepto personal de lo que importa en la vida, eso es lo que se define en este estadio como identidad.

Áreas de Conflicto:

Hay algunas áreas en las que  los jóvenes deben resolver conflictos para el logro de su identidad.

Esas áreas son:

Tiempo: Puede ser percibido de diferentes maneras:

·    Flexible: muy despacio cuando hace algo que no te agrada o muy rápido cuando disfrutas.

·    Como requerimiento inmediatista: debo lograr esto ya.

·    Con apatía e inmovilidad desesperanza: puedo pasar largas horas frente a la TV.

Apariencia: el adolescente puede exhibir un aire de banalidad total dedicándose caso exclusivamente a su imagen.

Roles: pueden ser experimentados en contraste con las imágenes que tienen de si mismo y del impacto que esto causa en los demás.

Identidad Ocupacional: la persistencia y la integración son esenciales para trazarse planes a largo plazo.

Sexualidad: el adolescente necesita resolver sus conflictos bisexuales y con el tiempo identificarse con su propio rol sexual.

Vinculación con la Autoridad: la capacidad  para dirigir o acatar normas por parte del adolescente esta estrechamente vinculada con el dominio de fases anteriores.

Ideología y Religión: el adolescente debe seleccionar una filosofía básica, una fuerza en quien creer y una religión que le proporcione una confianza fundamental en su vida.

Adolescencia y Lenguaje: el lenguaje  cumple diversas funciones progresivas en el adolescente. En un primer momento, refleja la voz del pensamiento en esa interminable conversación con sus  coetáneos. Por sus parte la falta de identidad puede atribuirse en lo que Erikson repudio. Estas personas se rehúsan a ser miembros formales del mundo adulto e incluso rechazan su necesidad de una identidad.

El peligro de este estadio es la difusión de roles. Cuando los cimientos de estadios anteriores no han sido consolidados se corre el riesgo de que los adultos asignen al individuo una identidad que era solo un aspecto  de su comportamiento.  Si logramos negociar con éxito esta etapa obtendremos la virtud de la felicidad que implica lealtad o habilidad para vivir de acuerdo con los estándares de la sociedad a pesar de sus imperfecciones, fallas  o inconsistencia.

 

VI-INTIMIDAD VERSUS AISLAMIENTO (20-35 años)

Una vez superadas las crisis de identidad de la adolescencia el ser humano esta listo para participar de manera plena en la comunidad gozando de la vida, libertad y responsabilidad adulta. Es decir el joven debe ser capaz de estar cerca de otros sabiendo quien es y sin miedo a perderse en esa relación. Para ellos necesita dar un poco de sí auto abandonarse en las manos del otro, ceder un poco en sus preocupaciones y metas personales su trabajo o sus estudios, sus relaciones personales y sociales, especialmente con el sexo opuesto y en el matrimonio. Todo ello con la finalidad de alcanzar idealmente la intimidad.

La tarea fundamentar de este periodo gira entonces en torno a la disposición psicológica y el comportamiento de la intimidad en pareja. Ello significa dispensarse mutua confianza y regular los ciclos de trabajo, procreación y recreación, renunciando al hacerlo a parte de los tesoros acumulados en las etapas anteriores.

Características de una Intimidad Sana, Completa y Feliz:

Una de las situaciones en las que la intimidad es imposible sin auto abandono es en la unión sexual. Erikson considera que la genitalidad debe incluir sea aspectos con el fin de lograr un significado social permanente.

·   Mutualidad en el Orgasmo.

·   La pareja debe ser un (a) compañero (a) amado (a).

·   Del otro sexo.

·   Con esa pareja se es capaz de compartir una confianza mutua.

·   Se desea regular los ciclos de trabajo y procreación.

·   Se pretende asegurar  también a la descendencia un desarrollo satisfactorio.

En este estadio se pude intentar cubrir inconcientemente la carencia de etapas anteriores, de manera que una joven que en el primer estadio no desarrollo la confianza básica necesaria para superar con éxito la crisis de ese momento, pudiese intentar resolverla en el estadio de la intimidad buscando como pareja alguien con quien ella tenga mucha diferencia de edad que en el fondo, pueda desempeñar el rol del progenitor faltante.

Características de una personalidad Madura y Sana:

Erikson señala que el joven adulto necesita sentirse integrado en sí mismo y para con su entorno, para la manifestación de una personalidad madura sana esto son:

·   La conciliación del orgasmo genital y las necesidades sexuales extragenitales.

·   La conciliación del amor y la sexualidad.

·   La conciliación de las pautas procreadoras sexuales productoras de trabajo.

Un exceso del sentido de intimidad y solidaridad podrá conducir a una tendencia mal adaptativa que Erikson denomina promiscuidad. Culmina exitosamente este estadio  produce  a alcanzar la virtud del amor, concebida como la habilidad de alejar las diferencias o antagonismos  a través de una mutualidad de devoción.

 

VII-GENERATIVIDAD VERSUS PARALIZACIÓN (35-60 años)


Es la etapa de la madurez o adultez media comprendida entre los 35 o 60 años aproximadamente, es un periodo lleno de grandes cambios en el que la tarea fundamental es tratar de lograr un equilibrio apropiado entre lo que Erikson llamó Generatividad y  la paralización o estancamiento.

Un exceso de generatividad puede desembocar en lo que Erikson llamo  sobreextensión presente en personas que se comprometen en tantas cosas que no les da el tiempo para hacer ninguna completamente. El otro extremo de la balanza es el rechazo, lo que supone muy poca productividad y bastante estancamiento. Sin embargo, atravesar  esta etapa con éxito permite desarrollar la virtud de cuidar, tan necesaria para el resto de la vida.

 

VIII-LA INTEGRIDAD DEL EGO VERSUS LA DESESPERACIÓN (60 años en adelante)


De acuerdo con Erikson, en la octava etapa el individuo afronta el dilema de la integridad versus la desesperación. La integridad se refiere a la habilidad para aceptar los hechos vividos, aceptar el morir sin temor. Constituye una habilidad para integrar un sentimiento de su historia pasada con sus circunstancias actuales y visualizar el futuro sin temor.

El octavo estadio es el momento en la vida en que damos vuelta la mirada y nos evaluamos de manera retrospectiva: ¿vivimos? ¿Qué hicimos con nuestra vida? En esta etapa difícil, en el contexto de la cultura occidental, la nuestra, parecería que se espera que los de esta edad se encuentren ya de retiro, sin otra cosa por hacer más que esperar el declive natural de sus fuerzas y energías hasta llegar a la muerte.

Los cambios corporales relacionados con el envejecimiento afectan a la conducta en forma evidente  o sutil. La integridad del ego llamada también yoica, significa llegar al termino de la vida y mirar atrás y aceptar el curso de los eventos pasados, y de las decisiones tomadas. La integridad reposa en la aceptación del ciclo de vida colectiva  e individual  de la humanidad como resultado de la resolución positiva  o equilibrada de las crisis de los estadios anteriores.

La persona que culmina exitosamente esta última etapa afrontando la muerte sin temor, posee la virtud que Erikson denominó sabiduría.









Jean Piaget y su teoría del desarrollo humano.
Desde el nacimiento a los dos años de edad
Los niños aprenden a coordinar las experiencias sensoriales con la actividad física, motora. Los sentidos de visión, tacto, gusto, oído y olfato ponen a los niños en contacto con cosas de distintas propiedades. Aprenden qué tan lejos se encuentra una pelota para alcanzarla o tocarla, a mover los ojos y cabeza para seguir un objeto en movimiento, mover la mano, y el brazo para recoger un objeto. El niño no sólo escucha o ve un sonajero, aprende a sostenerlo, sacudirlo o chuparlo. La tarea es aprender a coordinar secuencias sensorio motoras para resolver problemas simples.
Piaget subdividió el periodo sensoriomotor:
·         0 a 1 Mes:
Ejercicio Reflejo. Los infantes usan sus reflejos innatos y adquieren cierto control sobre ellos. Por ejemplo, succionan cualquier cosa que esté cerca de su boca y empuñan todo lo que toque su palma. Practican repetidamente esos y otros reflejos y se vuelven más diestros, pero no pueden llegar a succionar o empuñar deliveradamente el objeto.
·         1 a 4 Meses:
Reacciones Circulares Primarias. Los infantes repitan las conductas placenteras que ocurren por azar (como chupar el pulgar). Por azar, el pulgar del niño toca la boca, lo que dispara el reflejo de succión, que produce una sensación placentera y lleva a una repetición de la respuesta. Esta reacción circular se denomina primaria porque radica en el propio cuerpo del niño.
·         4 a 8 Meses:
Reacciones Circulares Secundarias. El niño hace accidentalmente algo interesante o placentero, como poner en movimiento un móvil colocado sobre su cabeza. La acción es entonces repetida deliberadamente para obtener el mismo resultado (la acción-reacción es circular). Se le denomina secundaria porque sucede fuera del cuerpo del niño.
·         8 a 12 Meses:
Coordinación Propositiva de los Esquemas Secundarios. A medida que el niño coordina la actividad motora con la información sensorial la conducta se hace más deliberada y propositiva. De esta manera, los niños ven y toman un sonajero o ven un juguete al otro lado del cuarto y gatea hacia él. Empiezan a anticipar sucesos y a utilizar esquemas previos para resolver problemas en situaciones actuales. Por ejemplo, cuando desean tomar un objeto que no está al alcance de su brazo, se inclinan hacia ese objeto. Algunos niños de 5 meses no intentarán alcanzar un objeto si creen que, aun inclinándose, la distancia es demasiado grande para poder alcanzarlo.
·         12 a 18 Meses:
Reacciones Circulares Terciarias. En esta etapa, los bebés empiezan a experimentar con acciones nuevas para ver lo que sucede en lugar de repetir simplemente patrones de conducta ya aprendidos. Se sirven del ensayo y error para encontrar la forma más eficiente de alcanzar nuevas metas. La etapa se llama de las reacciones terciarias porque su propósito es la exploración. Por ejemplo, un niño gateará hacia una caja, se acostará en ella, luego la pondrá sobre su cabeza o intentará meter en ella al gato.
·         18 a 24 Meses:
Soluciones Mentales. Los niños empiezan a pensar en los problemas para encontrar soluciones mentales, es decir, empiezan a interanalizar las acciones y sus consecuencias, y ya no se basan exclusivamente en el ensayo y error. De esta manera empieza a desarrollar seguridad sobre la forma de resolver problemas simples. Este desarrollo es acompañado por una creciente habilidad para el uso de símbolos lingüísticos al tratar con gente y situaciones.
Uno de los logros adquiridos en la etapa sensoriomotora es el desarrollo del concepto de permanencia del objeto, el conocimiento de que un objeto sigue existiendo independientemente de que podamos verlo, escucharlo, tocarlo, probarlo y olerlo.
En un experimento realizado con 12 neonatos en la primera hora después del nacimiento, encontró que cuando los adultos se inclinaban sobre los infantes y extendían o fruncían los labios los neonatos movían sus labios de manera similar, también que mostraban imitación de acciones como sacar la lengua, pero no de expresiones faciales.
Imitar a algo o a alguien que ya no está presente, se le llama imitación diferida. Una niña de dos años que cambia los pañales de su muñeca en ausencia de su madre está exhibiendo imitación diferida.
Desde los 2 a los 7 años de edad
Los niños adquieren el lenguaje y aprenden que pueden manipular los símbolos que representan el ambiente. En esta etapa pueden maneja el mundo de manera simbólica, pero todavía no son capaces de realizar las operaciones mentales reversibles. Es por ello que Piaget (1967) denominó a este periodo la etapa preoperacional del pensamiento.
Piaget lo llamó así a la segunda etapa del pensamiento porque una operación mental requiere pensamiento lógico, y en esta etapa los niños aún no tienen la capacidad para pensar de manera lógica. En lugar de ello los niños desarrollan la capacidad para manejar el mundo de manera simbólica o por medio de representaciones. Es decir, desarrollan l capacidad para imanar que hacen algo en lugar de hacerlo realmente. Por ejemplo, un niño en la etapa sensoriomotora del desarrollo aprende cómo jalar un juguete por el piso, un niño que ha alcanzado la etapa preoperacional desarrolla una representación mental del juguete y una imagen mental de cómo jalarlo. Si el niño puede usar palabras para describir la acción, la está cumpliendo mental y simbólicamente con el empleo de las palabras. Uno de los principales logros de este periodo es el desarrollo del lenguaje, la capacidad para pensar y comunicarse por medio de palabras que representan objetos y acontecimientos.
·         Juego Simbólico:
Se hace más frecuente cada año del periodo preoperacional. Un niño de 2 años puede utilizar un objeto (como osito de felpa) para simbolizar otro (como su mamá). A medida que los niños se hacen mayores, simulan una serie de hechos, como ir de compras, jugar a la casita, o jugarán al doctor y harán que mamá y papá vayan al hospital. Buena parte del juego simbólico de niños de 5 0 6años
requiere la participación de otros niños, por ejemplo, juegan a la tienda o a policías y ladrones.
·         Razonamiento Transductivo:
Obtener piezas separadas de información y unirlas para formar una hipótesis o llegar a una conclusión.
·         Sincretismo:
Consiste en cometer errores de razonamiento al intentar vincular ideas que no están relacionadas. Mamá tuvo un bebé la última vez que fue al hospital, de modo que la próxima vez que vaya al hospital se esperará erróneamente que traiga a casa otro bebé.
·         Egocentrismo:
El egocentrismo es la incapacidad para tomar el lugar de otro para imaginar el punto de vista de otra persona.
·         Animismo:
Consiste en atribuir a los objetos inanimados cualidades de los seres vivos. Los niños suelen hacerlo con objetos que representan figuras vivas, como animales disecados o muñecos de juguete.
·         Centración:
Parte de la razón por la cual los niños en la etapa properacional no pueden pensar de manera lógica es que concentran la atención en un aspecto o detalle de la situación a la vez y son incapaces de tomar en consideración otros detalles. Esta tendencia es conocida como centración.
·         Conservación:
La tendencia a practicar la centración se revela en las tareas de conservación. Por ejemplo, los niños pueden llegar a la conclusión de que hay más agua en un plato poco profundo que en un vaso porque el plato es más ancho, aunque hayan visto que el agua era vertida del vaso al plato.
·         Clasificación
Clasificar significa que es posible pensar en los objetos en términos de categorías o clases. Los niños en la etapa preoperacional muestran la capacidad limitada para clasificar los objetos en categorías.
·         Irreversibilidad
Los niños de la etapa preoperacional también cometen errores de pensamiento por causa de la irreversibilidad, es decir, su incapacidad para reconocer que una operación puede realizarse en ambos sentidos. Por ejemplo, no entienden que si se vierte agua de un recipiente alto a uno extendido, puede trasvasarse otra vez al primer recipiente, manteniendo la misma cantidad de agua. Los niños de la etapa properacional no pueden aceptar mentalmente que sea posible recuperar el estado original.
Desde los 7 a los 11 años de edad
Muestran mayor capacidad para el razonamiento lógico, aunque limitado a las cosas que se experimentan realmente. Los niños pueden realizar diversas operaciones mentales: arreglar objetos en clasificaciones jerárquicas, comprender las relaciones de inclusión de clase, de serialización (agrupar los objetos por tamaño y orden alfabético) y los principios de simetría y reciprocidad (por entre sí). Comprenden el principio de conservación, es decir, que es posible pasar un líquido de un envase alto a uno aplanado sin alterar la cantidad total del líquido.
Durante la etapa de las operaciones concretas, los niños muestran una mayor capacidad para el razonamiento lógico, aunque todavía a un nivel muy concreto. El pensamiento del niño sigue vinculado a la realidad empírica. Inhelder y Piaget (1958) escribían: “El pensamiento concreto sigue vinculado esencialmente a la realidad empírica... por ende, alcanza no más que un concepto de lo que es posible, que es una extensión simple y no muy grande de la situación empírica”.
Los niños han hecho cierto progreso hacia la extensión de sus pensamientos de lo real a lo potencial, pero el punto e partida debe ser lo que es real porque los niños en la etapa de las operaciones concretas sólo pueden razonar acerca de las cosas con las que han tenido experiencia personal directa. Cuando tienen que partir de una proposición hipotética o contraria a los hechos, tienen dificultades. Pueden distinguir entre creencia hipotética y evidencia, pero no pueden probar las hipótesis de manera sistemática y científica.
Muss resume cuatro operaciones que el niño en la etapa de operaciones concretas es capaz de realizar.
·         Combinatoria: Habilidad para combinar dos o más clases en una clase mayor.
·         Reversibilidad: La noción de que cada operación tiene una operación opuesta que la revierte.
·         Asociatividad: La comprensión de que las operaciones pueden alcanzar una meta de varias maneras.
·         Identidad y Negación: La comprensión de que una operación que se combina con su opuesto se anula, y no cambia. Un ejemplo es que dar 3 y quitar 3 resulta en cero.
Desde los 11 años de edad en adelante
Los adolescentes pasan de las experiencias concretas reales a pensar en términos lógicos más abstractos. Son capaces de utilizar la lógica propositiva para la solución de problemas hipotéticos y para derivar conclusiones. Son capaces de emplear el razonamiento inductivo para sistematizar sus ideas y construir teorías sobre ellas pueden usar el razonamiento deductivo para jugar el papel de científicos en la construcción y comprobación de teorías. Pueden usar un lenguaje metafórico y símbolos algebraicos como símbolos de símbolos. Son capaces de pasar de lo que es real a lo que es posible, pueden pensar en lo que podría ser, proyectándose en el futuro y haciendo planes.
Los adolescentes muestran tres características básicas en su conducta de solución de problemas.
·         Planeaban sus investigaciones de manera sistemática empezaban a probar todas las causas posibles de la variación en las oscilaciones del péndulo varios grados de fuerza o impulso, altura mayor o menor, peso ligero o pesado y cuerda larga o corta.
·         Registraban los resultados con precisión y objetividad.
·         Llegaban a conclusiones lógicas.